CAFE GENEROSO

En Etiopía el café crece como en las montañas las moras, salvaje y sin límites. Naturaleza generosa que nos recuerda, si no es al revés, al 97 más frío de Londres. Un año en el que el dinero se acaba, nos echan del piso compartido, el curso sigue y ahí estamos tirados fumando un pitillo cuando aparece en la oscuridad un etíope requetenegro y molón que se enrolla, nos deja las llaves de su casa y sobrevivimos al Londres más duro sin que nos pidiera un duro. Tesfa, que así se llamaba compartió su casa, su nevera y sus cigarros sin pedir nada a cambio. En una época en la que no tienes nada, esto es más que todo. Y bueno Tesfa trabajaba para Terence Conran y tuvo que exiliarse cuando estalló la guerra de Biafra. Le hemos perdido la pista ( si alguien le conoce tenemos recompensa en formato magnum) y el caso es que su historia nos hace mirar a su país, donde ahora está Luis, que trabaja con nosotros y ha ido a hacer un proyecto y ya os contaremos más de eso, pero contaros que hemos traído el mejor café del mundo, que cultivan en cooperativa pequeños propietarios. Los tostamos nosotros y tiene, como lo tuvo Tesfa, un carácter generoso. Y creemos que esta es una forma de devolver todo lo que nos dió esa sonrisa africana, a pequeños sorbos.